1. Control y conservación de la temperatura:
- Mantenimiento óptimo de la temperatura: Estas mesas mantienen una temperatura constante, normalmente entre 0,5°C y 4,4°C (33°F y 40°F), ideal para almacenar ingredientes perecederos.
- Conservación de alimentos: Al evitar la proliferación bacteriana y el deterioro, las mesas de preparación refrigeradas ayudan a mantener la frescura y la calidad de los ingredientes.
- Ingredientes sensibles a la temperatura: Son especialmente útiles para manipular artículos sensibles a la temperatura, como carnes, mariscos y productos lácteos.
2. Área de preparación y superficie de trabajo:
- Preparación eficiente de los alimentos: La amplia superficie de trabajo proporciona un área dedicada para cortar, rebanar, picar y montar platos.
- Higiene y saneamiento: La construcción en acero inoxidable garantiza un entorno higiénico y fácil de limpiar.
3. Almacenamiento de ingredientes:
- Almacenamiento organizado: Múltiples compartimentos o cajones permiten un almacenamiento eficaz de los distintos ingredientes, evitando la contaminación cruzada.
- Fácil acceso: Los ingredientes que se utilizan con más frecuencia pueden almacenarse al alcance de la mano, lo que reduce la necesidad de ir constantemente a la nevera.